
Y bien amigos, la parca ya se asoma, como nunca su calor es indispensable, abracemos a los árboles, besemos sus raices.
martes, octubre 31, 2006
Cúanto Tiempo

martes, octubre 17, 2006
Diana la cazadora o la espanta muerte

jueves, septiembre 28, 2006
Carta a Revista Número 50
Creo definitivamente en el arte como medio de escape, el problema es que en ultimas nada mejor hacemos que escapar, pero a estas alturas del partido no he podido definir si es o no oportuno.
Soy estudiante de ciencias políticas de la Universidad Nacional de Colombia sede Bogotá, además colaborado como reseñista en algunas revistas y codirigo un programa de literatura en la UN Radio, soy por principio dialéctico, adoro esas extensas discusiones en las que podemos enfrascarnos alrededor de la perspectiva de lo ético y estético, de las tendencias socio-políticas que señalan los gobernantes, de la existencia de la divinidad entendida como Dios o como energía, y un sin fin de naderías que fortalecen el espíritu, construyen pensamiento colectivo o al menos ayudan a pasar la tarde. Muchos de nosotros (estudiantes) nos enzarzamos, como nos corresponde, en divergencias y posturas diversas, ese es el alma de la academia; frente a la resolución de conflictos, desde el imperioso amor por el/la chiquilla, hasta la política económica utilitarista del gobierno nacional.
Y hasta allí todo va bien, pero el ánimo con que los medios masivos de comunicación y los actores armados se han ensañado contra los estudiantes de las universidades públicas, teniendo como cabeza visible a la UN es espeluznante.
Se hacen señalamientos continuos desde la policía, de infiltraciones de los actores armados, y amenazas recientes, por parte de los paramilitares, a los estudiantes que participen en los movimientos estudiantiles o protestas públicas.
Entendamos la gravedad del asunto: en primera instancia las declaraciones de la policía; frente a la explosión del artefacto en el barrio Santa fe, responsabilizan a estudiantes de la UN, además de recibir instrucción militar por parte de las FARC-EP… es decir que la UN es un nicho de guerrilleros, que somos maleantes, que pretendemos, según se entiende desde los medios, aterrorizar a la sociedad civil y que somos objeto de odio, demonios con cachos cola y todo; cuando es desde aquí, en las universidades publicas especialmente, desde donde queremos cambiar los imaginarios, desde nosotr@s para tod@s, cómo puede este país de realitys y espectáculos oropélicos esperar algo distinto de una universidad tan desprestigiada y maltrecha, dejando de nosotros una imagen de bandoleros revoltosos, ¿cómo o qué esperar?
La Universidad Nacional es además de un centro de investigación en todos los ámbitos, continuamente laureada, tanto por su alto nivel en los ECAES, como por los procesos de convivencia que en su interior se desarrollan, sin contar con la aplicación de modelos sociológicos, científicos y humanistas que irradia hacia la sociedad en general. La constante satanización hacia los estudiantes, resta importancia al verdadero trabajo, que desborda a las manifestaciones públicas, y reconfigura la forma de entender la academia.
En segunda instancia, las amenazas continuas de los grupos armados, desanima a los investigadores, somos estudiantes, no tenemos preparación psicológica (ni la pretendemos) para estos avatares, trabajamos continuamente por el desarrollo de un país en guerra, pero eso no nos convierte en soldados, sino en estudiantes en un país en guerra.
Esto para exigir respeto por el trabajo académico de las universidades de nuestro país, exigir que nos dejen fuera del conflicto, que no pretendan que seamos gobiernistas cuando el gobierno tiene políticas contrarias a la academia, pero tampoco subversivos pues van contra los principios humanistas que habitan en nosotros. Exigimos pues mayor inversión en las universidades, mayor apoyo a sus estudiantes y docentes, mayor presteza para sus resultados, y no caer en la trampa de un sistema que enfrenta a hermanos entre si.
José Luis Palacios López
Universidad Nacional de Colombia
Bogotá
Carta II
Carta
sábado, septiembre 02, 2006
Auschwitz

del pasado y del presente
se van mezclando en mi mente
de manera irremediable
hasta formar un amasijo
indeleble, que precipita
en mis oídos unas notas
de arcángeles o de diablos.
Hoy sueño o divago con un
dragón de ojos amarillos
que en su vientre trae santos
con heridas de memorandum,
pagando errores de hace
tiempo, mucho tiempo para ser
excusables, los roedores
de la conciencia, su pagaré
hacen efectivo con sangre,
llanto, carne, grasa, vísceras.
En edificaciones blancas
el dragón deja su transporte
desfilan en grupos de triste
sobria soledad, con sus penas,
sin rabino, su Torá y las
nauseas guardadas en el traje.
Es tan corto el recuerdo de
las noches bellas, de los días...
el alba pregunta, ¿dónde vas
si tu cuerpo tiene grilletes?
En coro de silencio dicen:
Detrás de las montañas grises,
más allá de las tristes nubes,
está la gloria del poniente,
no es un rico feudo, no es
un castillo con bellas galas,
no veras volando las hadas,
y la miel no está a tus pies.
Ahora el silencio reina
y los yunques son tan pesados
que los sueños se van volando
donde los recuerdos son vida.
La avaricia es muy costosa
y las cicatrices no se van
lavando las manchas que quedan,
todo concluye en la nada.
Esta historia no tiene final,
creo que tampoco principio,
las flores se visten de luto...
Baudelaire y sus flores del mal.
Nocturno

Esta noche estás tan lejos,
tengo tanto frío que no sé
si tu ausencia me mantiene
danzando sobre la triste hoz
o me da fuerza para seguir
triturando la cicuta que
estoy sentenciado a beber,
eres sophia a intuir
y a la vez el arrullo de
las cigarras que cantan
desbocadas hacia el final
de este juego de azares
que es mi vida junto a ti.
Canta toda la noche para
que mis sueños vuelvan a gritar.
Eclíptica luciérnaga, di
mi nombre en el silencio de
tus labios y no perezca yo
en el cruel viento efímero
que a la eternidad teme.
Tu cuerpo, aunque fugaz, es el
secreto que quiero descifrar,
tu olor en mi piel impregnar,
aunque sea pasajero del
unicornio alado que tan
intensamente buscas en mi.
Sólo sueños, ilusiones sin
esperanza, sólo tu sabrás
hacer renacer al dios en el
que las brujas abandonaron
sus terribles falacias. Tu don
es bello, mi cuerpo inerte.
Veo en el bosque el árbol
donde tu figura tallé,
aun siendo el bosque la calle
y esta tinta un arrebol
de una tarde que pasaré
soñando tu regreso a la
ciudad donde la poesía
está en manos del tunante.
Tengo frío y ya es tarde,
está helando y tus ojos
se cierran de cansado llanto,
me desvanezco en tu mente.
Centinela

Noche, centinela?
Djuna Barnes
Tu que te paseas por la noche,
tu que miras las estrellas de mí
cielo, how is the night in the sky?
¿cómo ve mis ojos esta muerte?
Guardián de los espejos,
dame la señal de la
partida, si ya está
mi ser en su listado
Cuando la parca avance
en busca de este cuerpo,
veré, oh guardián, tu rostro
¿serás demonio o ángel?
Los reflejos son el grito
de tu capricho y ego,
mis sueños los limitas o
determinas los actores.
Mefisto o querube,
la danza negra ya no
será el rito de lo
que a mi vida rige.
La muerte me atrapó,
oh guardián de los
espejismos, ¡ya no soy!
Terribilita

miraban donde se le ponía.
San marcos (15-47)
El cuerpo yerto en los brazos de la madre
Despojado de sus vestiduras, de su fama, de su vida
En su rostro la mas bella calma después de la perfidia
Después de la agonía su largo cabello dócil, pétreo quedó, inerte.
Los brazos frágiles de una madre longeva
Cansados de la carga eterna que les fue encomendada
Puros como ningunos, en su gracia
Ya su mirada se dirige al cielo, ya a la tierra
De la pregunta ahora formulada no hay respuesta
Ya lo besa, lo acaricia, lo mima como en su infancia
Lo recuerda mientras hablaba a sus hermanos, o con un martillo y madera
Lo recuerda, su tristeza es de madre, una gota resbala en su mejilla
Sus rudas mejillas no sonreirán más a esos niños
Sus sabios consejos fueron acallados sin piedad
Que triste fue esa historia, ¡qué importa un cielo de mentira o de verdad!
Qué harán ahora sin la guía sus hermanos
Después de tantos años de cargar con su destino
Ese pesado destino que acepto por amor
El lo cargo durante un día
Ella toda la vida
jueves, agosto 10, 2006
Sierpe Ciudad

¡Miente ciudad!
Sobre el color de tus paredes
¡Miente!
Sobre el sabor de tus
Cloacas ¡miente!
Miente ciudad,
Inventa arco iris con tu aceite
¡Miente!
Traza paraísos con tus dédalos
¡Miente!
Encrespa tus pestañas de ramera
¡Miente!
Viste de magos a tus brujos,
Maquilla de héroes a tus viles
Miente
Enamórame
Hechízame
Atrápame
Otra vez.
miércoles, agosto 09, 2006
Nocturno con flores
En el día de la noche simple,Cuando duerma
-Al fin-
Bajo dulces flores de cicuta,
Recuerda
¡Oh parca!
Diosa de las flores silvestres,
De alados pies,
Y dedos galopantes,
Que me encadenaste
A tus caprichos insolentes,
Que prendiste mi corazón
A tu perfume,
Que quebraste mi voluntad
Como a una espiga.
Recuerda
¡Oh dulce!
Adamantina
Prestidigitadora,
Mantis citadina,
Que robaste mi futuro
Y sembraste mi pasado
Con orquídeas.
Que alelaste mi corazón
Con tu sonrisa,
Que sanaste mis lamentos
Con tus labios.
El día de la noche simple,
Cuando el no ser
Entre a mi vera,
Recuerda,
¡Oh sibilina!
Esa otra noche de dionisiaca lumbre,
Recuérdala, oh Maga cortaziana,
Para después olvidarme
Para siempre.
martes, agosto 08, 2006
LA MUJER DEL MERCADER DEL RÍO: UNA CARTA... Ezra Pound

Cuando yo todavía llevaba el pelo cortado sobre la frente
jugaba en el portal delantero, recogiendo flores.
Tú viniste con zancos de madera jugando a los caballos,
caminaste junto a mi asiento, jugando con ciruelas azules
y seguimos viviendo en el pueblo de Chokan:
dos niños, sin aversión ni sospecha.
Con catorce años me casé con vos, mi señor.
Nunca me reía porque era tímida.
Bajaba la cabeza y miraba a la pared.
Aunque me llamaran mil veces, nunca volvía la cabeza.
Con quince años dejé de fruncir el ceño,
deseaba que mi polvo se mezclara con el tuyo
para siempre y para siempre y para siempre.
¿Para qué seguir vigilando?
Te fuiste cuando yo tenía dieciseis años,
te fuiste a la lejana Ku-to-yen, junto al río de los remolinos,
y has estado fuera cinco meses.
Los monos hacen un ruido muy triste por ahí arriba.
Cuando te fuiste arrastrabas los pies.
En el portal ahora ha crecido el musgo, musgos
distintos,
¡demasiado profundos para limpiarlos!
Los hojas caen pronto este otoño, por culpa del viento.
Las mariposas emparejadas ya amarillean en el agosto
sobre la hierba del jardín del oeste;
me duelen. Me hago vieja.
Si has de venir por los vados del río Kiang,
por favor, házmelo saber de antemano
y yo saldré a recibirte,
iré hasta Cho-fu-sa.
Por Rihaku
Oigan

es porque alguien las necesita, verdad?,
es que alguien desea que estén,
es que alguien llama perlas a esas escupitinas.
Resollando tormentas de polvo
del mediodía penetra hasta Dios,
teme haber llegado tarde, llora.
Le besa la mano carniseca,
implora que pongan sin falta una estrella,
jura que no soportará este tormento inestelar,
y luego anda preocupado,
aunque aparenta calma.
Dice a alguien:
Ahora no estás mal, eh?
A que ya no tienes miedo?
Oigan si encienden las estrellas
es porque alguien las necesita, verdad?
Es indispensable que todas las noches sobre los tejados
arda aunque sea una sola estrella. "
Vladimir Mayakovsky
sábado, julio 08, 2006
RELATO DE SERGIO STEPANSKY

¡Juego mi vida!
¡Bien poco valía!
¡La llevo perdida
sin remedio!
Erik Fjordsson.
Juego mi vida, cambio mi vida,
de todos modos
la llevo perdida...
Y la juego o la cambio por el más infantil espejismo,
la dono en usufructo, o la regalo...
La juego contra uno o contra todos,
la juego contra el cero o contra el infinito,
la juego en una alcoba, en el ágora, en un garito,
en una encrucijada, en una barricada, en un motín;
la juego definitivamente, desde el principio hasta el fin,
a todo lo ancho y a todo lo hondo
—en la periferia, en el medio,
y en el sub-fondo...—
Juego mi vida, cambio mi vida,
la llevo perdida
sin remedio.
Y la juego, o la cambio por el más infantil espejismo,
la dono en usufructo, o la regalo...:
o la trueco por una sonrisa y cuatro besos:
todo, todo me da lo mismo:
lo eximio y lo rüin, lo trivial, lo perfecto, lo malo...
Todo, todo me da lo mismo:
todo me cabe en el diminuto, hórrido abismo
donde se anudan serpentinos mis sesos.
Cambio mi vida por lámparas viejas
o por los dados con los que se jugó la túnica inconsútil:
—por lo más anodino, por lo más obvio, por lo más fútil:
por los colgajos que se guinda en las orejas
la simiesca mulata,
la terracota nubia;
la pálida morena, la amarilla oriental, o la hiperbórea rubia:
cambio mi vida por una anilla de hojalata
o por la espada de Sigmundo,
o por el mundo
que tenía en los dedos Carlomagno: —para echar a rodar la bola...
Cambio mi vida por la cándida aureola
del idiota o del santo;
la cambio por el collar
que le pintaron al gordo Capeto;
o por la ducha rígida que llovió en la nuca
a Carlos de Inglaterra;
la cambio por un romance, la cambio por un soneto;
por once gatos de Angora,
por una copla, por una saeta,
por un cantar;
por una baraja incompleta;
por una faca, por una pipa, por una sambuca...
o por esa muñeca que llora
como cualquier poeta.
Cambio mi vida —al fiado— por una fábrica de crepúsculos
(con arreboles);
por un gorila de Borneo;
por dos panteras de Sumatra;
por las perlas que se bebió la cetrina Cleopatra—
o por su naricilla que está en algún Museo;
cambio mi vida por lámparas viejas,
o por la escala de Jacob, o por su plato de lentejas...
¡o por dos huequecillos minúsculos
—en las sienes— por donde se me fugue, en grises podres,
toda la hartura, todo el fastidio, todo el horror que almaceno en mis odres...!
Juego mi vida, cambio mi vida.
De todos modos
la llevo perdida...
León de Greiff
jueves, julio 06, 2006
Puede Ser

Variaciones sobre un tema de JM Roca
el silencio de los viejos
la noche en farsalia
puede ser
puede ser la limpia tortura del que ha vuelto
la calma que se respira en el cadalso
las hojas los troncos las semillas pueden ser
puede ser la luz que no permite
la oscuridad ascechante
el miedo al despilfarro
puede ser la piel del que está ausente
puede ser
miércoles, julio 05, 2006
Es este amor

Se entreteje
Que se constituye como la luz
Divina
Es este amor que de los dedos
Fluye
Y nos da la vida como un
Mapa antaño conocido
Es este amor
Que de las bocas nace
Y reposa en los poros
Como el loto sobre el lago
Es este amor
Que se entierra bajo las uñas
Los ojos, la dulzura
Es este amor que nos tortura
Haciéndonos felices
Casi humanos
domingo, junio 25, 2006
Tengo sueño otra vez,veo a lo lejos siluetas que danzanalrededor de un fuego eterno,son blancas y negras,largas y cortas,pero todas... todas son hermosas,contorsionan su cuerpo hasta sentir el deliriogritan y saltan,corren y caen,lloran, copulany luego me ven...una se acerca lenta e irresponsablementeentonces comienzo a vercabello hasta los hombros,delgada cintura,se mueve con increíble sensualidady me lleva al nirvana...está más cerca,sus ojos son de fuego,ya no es una siluetay siento miedo,se mueve entre lo apolinio y lo dionisiaco,ya la he visto antes,estoy inmóvil y prófugo,incólume y desbordado,se detiene frente a mí...siento sus helados dedos en mi rostro,mi rostro que arde incesante,me besa y sus labios son de seday saben a opio,y me enseña un lenguaje universal,y lo hablo con dios y con Diosy ya no quiero hablar másentonces me entrego indefenso a sus caprichos...tengo sueño otra vez,veo a lo lejos una siluetaque me mira mientras danzoalrededor de un fuego eterno...
lunes, junio 19, 2006
XVIII

para evitar la caída del reino,
solicito al juez y su jurado
nociones de tus caricias y besos.
Un rastro brillante de girasoles,
un esbozo de tu cuerpo único,
la semblanza de tus cristales pardos,
la sospecha de tus sueños sensibles.
Para evitar la quema de Roma,
solicito, no sólo tu imagen,
no sólo el recuerdo del Edén,
exijo tan bien tu cuerpo, sophia.
sábado, junio 10, 2006
Discurso de "El Gran Dictador" Fragmento

“Lo siento, pero no quiero ser emperador. No es lo mío. No quiero gobernar o conquistar a nadie. Me gustaría ayudar a todo el mundo -si fuera posible-, a judíos, gentiles, negros, blancos. Todos nosotros queremos ayudarnos mutuamente.Los seres humanos somos así. Queremos vivir para la felicidad y no para la miseria ajenas. No queremos odiarnos y despreciarnos mutuamente. En este mundo hay sitio para todos. Y la buena tierra es rica y puede proveer a todos.“El camino de la vida puede ser libre y bello; pero hemos perdido el camino. La avaricia ha envenenado las almas de los hombres, ha levantado en el mundo barricadas de odio, nos ha llevado al paso de la oca a la miseria y a la matanza. Hemos aumentado la velocidad. Pero nos hemos encerrado nosotros mismos dentro de ella. La maquinaria, que proporciona abundancia, nos ha dejado en la indigencia. Nuestra ciencia nos ha hecho cínicos; nuestra inteligencia, duros y faltos de sentimientos. Pensamos demasiado y sentimos demasiado poco. Más que maquinaria, necesitamos humanidad. Más que inteligencia, necesitamos amabilidad y cortesía. Sin estas cualidades, la vida será violenta y todo se perderá”. “El avión y la radio nos han aproximado más. La verdadera naturaleza de estos adelantos clama por la bondad en el hombre, clama por la fraternidad universal, por la unidad de todos nosotros. Incluso ahora, mi voz está llegando a millones de seres de todo el mundo, a millones de hombres, mujeres y niños desesperados, víctimas de un sistema que tortura a los hombres y encarcela a las personas inocentes. A aquellos que puedan oirme, les digo: “No desesperéis”. La desgracia que nos ha caído encima no es más que el paso de la avaricia, la amargura de los hombres, que temen el camino del progreso humano. El odio de los hombres pasará y los dictadores morirán, y el poder que arrebataron al pueblo volverá al pueblo. Y mientras los hombres mueren, la libertad no perecerá jamás”.
Es un fragmento de Charles Chaplin en su conocida pelicula "El Gran Dictador" un texto bellisimo para una bellisima pelicula.
domingo, junio 04, 2006
Habito

Desde 1981 habito en un mundo extraño, tan extraño es este triste mundito que resulta ser más real lo que aparece en las pantallas de cine que en mi cotidiana experiencia, valga decir que 24 años es poco o nada comparándolo con la matusalenica edad de Álvaro Mutis, residente desde 1923, y es que releyendo algunos de sus versos y ahora que compre el libro de este escritor publicado por la UN lo tengo bastante cerca de mis referentes. Entendamos que no se trata de negar la realidad, esa tediosa realidad que se nos convierte en cierta no solo a través de la pantalla de televisión en horario de noticiero, si no más bien a cada salida y tropiezo con un sin fin de desdichados, esos que conocí primero en las pantallas que en el asfalto puro y duro de mi ciudad. Los indígenas que me mostraban las peliculitas estadounidenses no se llamaban indígenas, eran salvajes... los malos eran rusos o alemanes, también estaban los buenos amarillos que de arroz si sabían y parece era la única razón para no exterminarlos, porque para chop suei no hay quien les gane. Era mucho más sencillo entender el mal delimitado por las fronteras, el acento brusco y la bandera roja... y tan seguros bajo el fusil aun humeante de Rambo, o Comando o cualquier superman bizarro que creaban para sentirse nuestros padres protectores, y claro, ante tal tranquilidad nos pusimos a leer, nos pusimos mis libros y yo porque parece que en mi generación esa es una practica arcaica o propia de iniciados en un club subterráneo y misterioso. El caso es que mientras más leía más extraño era todo, decidí no tomar muy en cuenta la realidad que me mostraba mi calle de ladronzuelos rapaces y puticas jóvenes y baratas, a fin de cuentas afuera estaban los sheriffs de las películas.
Baudelaire me hablaba de unos mendigos que para mi solo eran posibles en una Francia lejana, húmeda y sucia, Gorki pasaba junto a mi en unos caballos gigantescos y magníficos, solo posibles antes que esa mala gente se volviera comunista y asesina y demente y peligrosa y un sin fin de yes.
Así crecí entre unos libros viejos o viejos los autores, pero como no solo de literatura vive el hombre fui de nuevo al cine, o el cine vino a mi, que para el caso es lo mismo, y vi volar una estatua de Lennin por el centro de Berlín, y colgaban pancartas de coca cola en las paredes, y los carros suntuosos y brillantes a los que yo me había acostumbrado, los vi mezclarse con esos vejestorios Lada o similares propios de los anacrónicos dementes.
Supe también de casas en las que las dagas volaban, o viajeros y magos que aunque ni chinos, ni japoneses, si amarillos y oji rasgados que nadie tubo la decencia de presentarme y los asimile como malvados.
El mundo del bien y del mal del que a esta altura yo ya sospechaba, se termino de ir al suelo cuando desde la cuna de mis antiguos héroes cinematográficos, me mostraban como juegos pirotécnicos un sin fin de lucecitas que acababan con Simbad y mis mil noches y una noche de fantástica lectura.
Supe entonces que como a Casiopea, se me había hecho tarde, que la guerra había terminado o apenas comenzado, y que esta vez iba en serio, y que ya no tenia quien me protegiera, o a quien mirar con el odio de otros tiempos.
