
Me sumerjo en el asfalto
y renazco en extramuros
sin el batir de los espejos,
me libero de plumas, pico,
me transformo en ser difuso.
Soy espiga en los umbrales,
es la ciudad de los vitrales,
es la ciudad caleidoscopio.
No soy ángel empantanado,
no soy dios detrás de biombos,
no soy luzbel extraditado.
Soy viéndome en el reflejo
de estos mares estancados,
soy yo bizarro, soy yo.
1 comentarios:
siento no haber mostrado el interés suficiente para que me mostraras esta hermosa parte de tu vida como lo hacias al principio. la ciudad es preciosa cuando lo vez en los charcos, en la incertidumbre del mañana que no estará, en la complejidad del agua, es un reflejo frio...
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